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La Coctelera

Próximo destino Escocia

Aventuras y desventuras de dos recién llegados a las Escocias.

28 Agosto 2006

Primer capítulo, un mes después

Así son las cosas. Éste es un diario que empieza un mes después del inicio del viaje. ¡Comenzamos con retraso! Eso sí, con la capacidad de síntesis que me caracteriza..., imagino que necesitaré varios capítulos para resumir todo lo que nos ha pasado durante este tiempo.

Este mes, y las semanas previas, han sido una auténtica locura. Dejar tu país, amigos, familia, el trabajo, hacer medio mudanza del piso, despedidas y demás, es más complicado de lo que ya imaginábamos. Corre de un lado para otro, trata de llegar a los recados que parecen multiplicarse y no acabar jamás, recorre todos los restaurantes de la ciudad despidiéndote de amigos y familiares, limpia la casa a fondo, haz la maleta, pésala, vuelve a hacerla sacrificando cosas que luego, obviamente, echarás en falta, libera el móvil, compra las pastillas de la alergía,... ¡Ufff! Jamás, jamás, hemos hecho Pablo y yo un viaje tan agusto. Llegar al aeropuerto y no tener más que esperar, fue un auténtico placer. El único momento de tensión fue en Londres cuando les dio a los de Ryan Air por obligarte a meter el equipaje de mano por un cajón enano para comprobar que tenía las medidas permitidas. Tuvimos que salirnos de la cola porque por más que presiones hasta que te duelen las manos una mochila, si no cabe, no cabe. Comprobado. Así que nos salimos, vaciamos los bolsos de mano, llenamos todos los bolsillos que llevábamos de cosas (más vale que como no cabían en las maletas llevábamos abrigos) (sí, abrigos el 31 de agosto) y cuan michelines con patas, logramos hacer pasar los bolsos de mano por donde no cabían.

Anyway, como dicen por aquí, que algo se te tiene que pegar después de un mes, llegamos a Edimburgo un 1 de septiembre y es en ese momento cuando uno se da cuenta de que todo lo que ha estado soñando, maquinando, preparando durante tanto tiempo, es cierto, es verdad. Y es una mezcla de vértigo, miedo, curiosidad, ilusión, nostalgia... Y de realidad pura y dura, porque empiezas a vivir al día, pensando únicamente en los temas que tienes que ir resolviendo diariamente y en no perderte un detalle de todo lo que tienes alrededor.

Y alrededor, y muy cerca, estaba Marian, una familiar mía de Funes que lleva más de 30 años viviendo en Escocia, casada con Jack, un estupendo escocés. Su casa parece una ONG. No sé el porcentaje de españoles que han llegado a Edimburgo y ellos han ayudado, pero no me cabe ninguna duda de que es muy alto. Nos acogieron y orientaron, nos llevaron de turismo, y hasta Marian nos acompañó a un supermercado para contarnos cómo se hace la compra por estos lares, que no os creáis, tiene su dificultad. Para mí todavía hay estanterías vetadas que me parecen de otro planeta. Ni idea de para qué sirven todas esas salsas, bolsas y cosas raras de colores que están metidas en botes y paquetes. No sé si quiero descubrirlo o no.

Con ellos conocimos Edimburgo y hasta pudimos ver el cierre del Festival de Edimburgo. Totalmente alucinante. Hacen un espectáculo de luz y fuegos artifiales con el Castillo de Edimburgo de fondo y la Orquesta Real de Escocia tocando en directo desde los jardines... Era precioso ver cómo salían cascadas de fuegos artificiales desde los muros del castillo y caían por la roca...

Y Edimburgo es una ciudad preciosa también. En otro capítulo hablaré más de ella, pero se resume todo diciendo que merece la pena venir a verla. Hay encuadres en la ciudad que no tienen desperdicio. Casas señoriales, el castillo dominando todo, el color de la Royal Mile, el ajetreo en la New Town,... Y además Edinburgh tiene la fortuna de contar con varias colinas en la propia ciudad desde donde se divisa toda la ciudad y el mar. Uno llega a olvidarse de que Edimburgo tiene mar, pero desde casa, se oyen las gaviotas.

Y bueno, el caso es que ya nos asentamos en nuestro minipiso, después de arduas, pero arduas peleas, logramos abrir una cuenta bancaria (lo dejo para otra ocasión, que si no, me pongo de mal humor) y logramos también encontrar un Centro de estudios en el que imparten clases de inglés para extranjeros y ya hemos comenzado las clases. Pablo está rodeado de chinos. By the way, no es ni difícil entender a un chino hablando en inglés. Y por supuesto, rodeado de españoles porque Edimburgo si algo tiene, es españoles. Y polacos. Y gente de todos los países. Pero está muy contento. Los primeros días no entendía mucho, pero esta inmersión a la que nos hemos sometido está dando sus frutos y "progresa adecuadamente". Vamos, que está hecho un artista. Yo también estoy contenta porque en mi clase hemos estado tan sólo 6 alumnos y aunque ahora vamos a ser 10, el profesor es muy bueno, va a una velocidad que asusta y mis compañeros saben más que yo sin lugar a dudas y eso, para aprender un idioma, debe ser bueno.¡Aunque se sufra!

Y una vez que ya estábamos asentados, decidimos tratar de relacionarnos con "gente de aquí". Así que, ponte el chandal que nos apuntamos a badminton y a fitness. Y acudir a una clase de fitness, con una loca que no deja de gritar en escocés mandándonos hacer ejercicios varios, puede llegar a ser peligroso. Más de un choque por problemas idiomáticos ha habido. Así que atención con el fitness, que puede llegar a ser deporte de contacto. Pero nos faltaba más... Y decidimos presentarnos a una profesora de español para proponerle a sus estudiantes hacer un intercambio: un rato en español, otro en inglés. Y así hemos quedado con Brian, con Evelyn, con Ann... Vamos dos días a la semana a casa de Margaret también para machacar el idioma. Barry de badminton se ofreció a enseñarnos la ciudad... ¡Menuda agenda tenemos! Son todos majísimos, así que a ver qué sale de todo esto. De momento ya hemos pasado buenos ratos, bebido cerveza, salido con la cabeza cargada después de estar hasta cuatro horas seguidas hablando en inglés (pregúntadselo a Pablo que tiene todos los detalles)... Estamos con ganas, la verdad.

Y mucho más queda por contar, pero eso será en otro capítulo en el que relataremos que sí, que es verdad, que llevan faldas los escoceses, digo kilt, que si no se enfadan, y otros suculentos temas. ¡Y que se os echa de menos!

servido por cristinaochoa 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Elena

Elena dijo

Hola Cristina! La idea del blog me parece muy acertada, es la mejor manera de tener a la gente informada y de paso te sirve de diario para recordar y revivir esos momentos tan bonitos y emocionantes que nos cuentas en tu primer blog. Me están dando unas ganas de ir a Edimburgooooo...
Qué sigais igual de bien que hasta ahora y disfruteis con vuestros nuevos amigos Scottish, al final acabará Pablo llevando kilt...je je..
Un beso desde Helsinki!

4 Octubre 2006 | 12:47 PM

Er Jimi

Er Jimi dijo

Hello everybody

Ya sabía yo que Edimburgo que iba a encantar.... Lo del festival que comentas está genial.. A todo esto, ¿no estaban por ahí las tropas del Imperio con zulues con un hueso en la cabeza y soldados hindues con sus turbantes? Pues apúntatelo para el próximo año porque de verdad que es genial.

QUE ENVIDIA ME DAIS PAR DE DOS!!! jejejeje

Aqui también se os echa mucho de menos y os mando un fuerte abrazo... (Iba a poner os mando un fuerte "trabajo" y es que estoy con el periodico económico de marras mu mu contento pero de curro ni te cuento.. HASTA ARRIBA)

Ya os contaré mientras me apunto lo de tu blog en mis favoritos y le voy echando un vistazo día si y dia no

Besos y Abrazos y .. CUIDAOS MUCHO ehhh (joeee parezco vuestra madre)

Lo dicho. Nos vemos en el blog

Er Jimi

4 Octubre 2006 | 09:32 PM

Melanie

Melanie dijo

Hi Cris!

Me alegra mucho que estéis tan animados. Good idea to 'bite the bullet' , hehe! Pregunta lo que significa este 'idiom' a tu profe de inglés y me entenderás todo lo que te quiero decir con ello.

un abrazo for both of you,

ATB

Melanie xx

4 Octubre 2006 | 10:25 PM

Pedro Baile

Pedro Baile dijo

Hola Cristina.
Te felicito. De tu relato se desprende una ilusión que contagia.
Espero que todo lo que cuentas sea sólo sea una mínima parte de lo bien que lo estéis pasando, y lo provechoso que te resulte.
Un abrazo,
Pedro

6 Octubre 2006 | 11:23 AM

Edurne

Edurne dijo

Hola chicos,

Cris, como se nota el oficio!!! Así no lo echas de menos.....(el periodismo digo).

Debería contarnos algo Pablo en el proximo capítulo, porque tiene que flipar!! Tu Cris quizas estes mas acostumbrada....

Pablo ánimo y al bull!!!

Ksss

Edurne

6 Octubre 2006 | 12:22 PM

Pablo de Torres

Pablo de Torres dijo

Un beso muy fuerte desde Málaga. Aquí el andaluz también os hecha mucho de menos y, aunque mi trabajo tiene más bien poco que ver con la radio, estoy muy contento. Espero Cristina que no te mimetices mucho con los de allá y vuelvas a España, que la radio Pamplonica nunca te olvida. Que los pases genial. Un beso

7 Octubre 2006 | 12:37 AM

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